Querida comunidad educativa:
Hoy queremos acercarles una reflexión sobre un tema que nos atraviesa a diario tanto en la escuela como en casa: la vida digital de nuestros chicos y chicas.
Sabemos que internet es un patio de juegos gigante y una ventana al mundo, pero también un espacio que nos desafía a pensar nuevas formas de cuidado. Desde hace varios años, nuestra escuela viene asumiendo este compromiso a través de talleres de Ciudadanía Digital que llevan a cabo los Facilitadores de Educación Digital junto con los docentes de grado, además de integrar estas temáticas en las Jornadas ESI y en la formación continua de todo nuestro equipo docente. Sin embargo, estamos convencidos de que la protección y el acompañamiento real solo son posibles si logramos trabajar como un verdadero equipo entre las familias y la institución.
Entendemos que muchas veces como adultos nos sentimos superados por la tecnología o creemos que, porque ellos "saben usar las aplicaciones", están protegidos. La realidad nos muestra que, aunque manejen los dispositivos con destreza, todavía necesitan de nuestro criterio para transitar redes sociales y juegos en línea. No se trata de prohibir o vigilar con desconfianza, sino de pasar de una mirada basada únicamente en el peligro a una cultura del cuidado. Esto implica estar presentes, preguntarles qué hacen cuando están conectados y construir un vínculo de confianza donde ellos sientan que pueden recurrir a nosotros si algo les genera incomodidad o angustia en el mundo virtual.
Para fortalecer este puente, queremos compartirles material que nos llega desde el Ministerio de Educación de la Ciudad. Estos recursos ofrecen herramientas concretas para que en casa podamos establecer acuerdos sobre los tiempos de uso, la privacidad de los datos, el cuidado del contenido que visualizan y el respeto hacia los demás en entornos digitales. Les pedimos que se tomen un momento para explorar el documento. Su participación es fundamental porque la ciudadanía digital se construye conversando, estando presentes y, sobre todo, acompañando cada paso que nuestros hijos e hijas realizan en la red.